martes, 19 de mayo de 2026



Desprecio

 


Entré sin zapatos a tu alma para no hacer ruido.

Me quedo quieto y muy ilusionado; estoy feliz.

Me siento pleno, soy un ángel de amor.

Me dejas tener tu cariño y mi amor va avanzando.

Tú solo me dices “te quiero” y me doy cuenta de que más aún te amo.

Me llevas de la mano adonde tú quieres.

Dejo que lo hagas, porque todo es hermoso junto a ti.

Pero tú solo me tienes y me dices: “¡No aturdas con tus palabras!”

Y solo dije que te amo, y me gritas: “¡Déjame sola y tranquila”!

Y tú no te das cuenta de que me rechazas.

Te pido un beso; solo me entregas tus mejillas.

Te tomo de la mano y tú me la sueltas.

Te miro a los ojos y tú miras hacia otro lado.

No quiero perderte y no puedo tenerte.

Me vuelvo inocente y un tanto inmaduro.

No quiero pensar que tú no me quieres.

Con miedo te pido un abrazo,

Y tú respuesta fue un “¡No!”  sin reparo.

Sentí tristeza en mi pecho, dolor en mi alma,

Cuando dijiste: “No quiero estar más a tu lado”.

Miré tu partida caminando hacia tu infinito.

Mis lágrimas mojaron mis manos, las dejé caer.

El día se volvió noche y nadie me acompaña.

Entonces me di cuenta de que mi corazón estaba llorando.

 

Orlando Mario Soverchia  

 

viernes, 8 de mayo de 2026



 Corazón de niño

 


Siento tanto amor por ti

que a mi corazón lo siento pequeño.

Juega con ilusiones de niño,

correteando en llanuras de grandes pasiones.

 

Saborea el dulce sabor de tus labios,

dibuja tu figura a cada momento,

huele el aroma de tu piel sintiendo placer,

observa tus ojos casi encantados.

 

Te mira, te toca, te siente,

no deja de correr a tu lado;

llega a ti y vuelve a su eterna ilusión,

se siente contento, se siente feliz.

 

Caerá en ese eterno pensar

de que algún día te pueda tener.

Montañas de amores para contar

lo dejarán a él poder descansar.

 

 

Orlando Mario Soverchia