jueves, 30 de junio de 2022

 

                                             AMOR PROHIBIDO



Prometí a mi alma callar para siempre lo que siento dentro mío, prometí a mis sentidos guiarlos fuera de ti, prometí a mi corazón que nada de lo que él me pida, haría caso, prometí salir de tu asombrosa belleza siendo egoísta con mis deseos... y ¿ qué me ha ocurrido?... sabiendo que nunca llegarás a mí, sentí desesperación por no saber, aunque mas no sea por un segundo de tu vida, ver tus líneas deslizándose como imagen sobre mi vista, con el solo pensar que me prestes tu atención en ese instante, para que mi día se regocije y calme mis prohibidos sentimientos. Prometí no molestarte nunca más y quiero cumplir con ellas, se están enfrentando mis pensamientos, uno dice que no cumpla, otro que siga siendo íntegro y está el que me grita desesperado y atormentado, que murmulle a tus oídos diciéndote. ¡TE ADORO!... ¡TE ADORO!!!
Aunque nada sea yo para ti, aunque nada hayas prometido y nada hayas hecho por
este sentimiento, es una inmensa alegría el pensar que tú, te detengas a mirar lo que yo te he enviado, solo mis emociones dejan entrever todo lo que has logrado en mi... mujercita adulta y carita angelical, no me canso de escribirlo por no cansarme de admirar, ni me canso de extrañar. Quisiera ser tu amor inmaculado, tu ser más preciado, sentir tus susurros a mi lado, dejando a mis oídos recostados al borde de tus faldas, sintiendo la suavidad de tus manos, acariciando mi cara apaciguada, como la tierna espera de aquel niño cansado. Me duele lo que siento, sufro no poder gritarlo y tal vez imaginar que nada de esto tiene un correspondido destino, salgo de mí, busco a un culpable, reprendo a mis instintos, vigilo mi conducta, pero todo es igual, cada idea, cada intención, cada camino siempre me llevan a ti, PRECIOSA MUJER.
Te pido perdón por no saber cumplir lo que tanto pregoné, y es que SIEMPRE SE DEBE AMAR A UN AMOR QUE SE MERECE. No sé qué decir, ni sé que hacer, solo sentir y admirar lo que en tan poco tiempo tú me has dejado llega
r. Mi corazón está en llanto, mi pensar no está en los cabales, sentidos latentes piden saber a gritos,  de tu llegada tan de repente. Juego al miedo pensado que él puede calmarme y solo descubro que nada ni nadie puede remplazarte, pedí cordura a la inteligencia y solo recibo más de vergüenza, pero ahí es donde pregunto cuál es mi pecado, si solo te siento que no estas a mi lado, decir que me inspiras, sentir lo que envías, creerme un loco porquería, si solo es que no sé cómo fue, pero tu hermosura, sin padecer, golpeó todo mi ser. 
Imagino tu boca diciendo amor…y con la más dulce voz, diciéndola a cuatro vientos, a tan delicada palabra, delicado y primoroso como tus labios rojos, cuando se acercan a otros, a regalar aquellos besos. Recorro tu mirada en lo poco que observé y nada me olvidé, guardé tu pelo en mis ojos y pude entrelazar mis dedos cuando ya tus manos, lo dejaron a la suelta
y yo jugué con ellos. Tu mirada de añoranzas llega muy despacio a mi mente, te acompaño con recuerdos y cada gesto de tus cejas, traen a mí, aquellos reflejos de pesares.
Eres prohibida y como hago para decir que quiero que seas mía, si no tengo derecho a tu amor, ni a un papel de tu alma. Como puedo yo reclamar a tu conciencia que escuche gritar mis suplicas, si nada de lo que ofrezco, tiene valor para comprar tus sentimientos. Por eso linda mía, preciosa naturaleza déjame que me enamore, suéltale a mi locura de amar, todo lo que tú ya no quieras, para que yo sin oler tu perfume, ni sentir tus vocales, me arregle en creer, que te tengo en mis brazos y así poder regalar tu corazón y tu vida, a quien está a tu lado. Me conformo con imaginar que en algún lugar de tu tiempo, tal vez me estés pensado, por lo que ya es mucho saber, con solo eso de ti hay un mundo dentro de mí, poblado de tus sentimientos.
Ya no importa quién me mire o me lea, solo importa lo que escribí para tí
hermosa mujer. No pude cumplir, no puedo olvidar, no debo sentir, déjame soñar, déjame llorar a un amor negado, que sin querer pensarlo solo llegué a su vida en un prender y apagar del tiempo y ahora no sé cómo lograr que se corte el servicio de una belleza que siempre he esperado.

Mi dulce niña mujer, mi dulce carita angelical, quizás sean mis últimos escritos,  tu frescura, tu calidez y tu ternura de expresión ya no la pueda observar, pero si recordaré que el universo lo encontré, cuando miré por primera vez tu imagen sin querer.


                               Orlando Mario Soverchia- YoAmor                    D/R

 

PRINCESITA



Besos mi princesita,

adormecida por la tragedia del amor,

por el suspiro de un te amo,

por las caricias de una brisa estrepitosa e intrépida.

 Princesita de bello rostro y de vos susurrante,

dejaste el perfume de tu bosque encantado

en ocho horas de dos días,

en la eternidad de una imaginación,

que por cierto se hizo realidad.

Deja niña hechizada,

que los aires de la pasión

atrapen tus pensamientos

y vuelvas por el camino

de tu enmarañado bosque seducido.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor          D/R

 

PRIMERA VEZ


 

Una tarde de otoño, el cielo gris, con nubes tristes, y un sol avergonzado por mostrarse,

 me acompañaron todo el tiempo de ese trayecto en provocar tu encuentro.

Todo estaba en mi interior, en la sabiduría de lo que sentía,

y en la picardía de ser este hombre,

este caballero, que tal vez sea él único, el primero,

 este señor que todo lo sabría,

y nada detendría la iniciativa del superado y experimentado.

 Te enfrenté, te tomé del brazo firmemente, miré tus ojos,

y justo en ese instante, que tendría que ser, ese que no olvidarías,

solo emergió la tan corta palabra. - Te amo!... - Nunca amé tanto a nadie como a vos.

 De pronto me sonrojé, incliné la cabeza muy tímidamente, y te dije.

  - No, la verdad que nunca he amado a nadie,

todo esto, solo lo he vivido por primera vez, y solo contigo.

 

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor