lunes, 16 de marzo de 2026

 

Buenas tardes, buen fin de semana... y llueve. Estiro mis suspiros con cansancio de sequedad en mi corazón; mis manos no tienen una piel para tocar, mis labios no encuentran una boca para humedecer, mis ojos no ven figura de amor donde reposar. Y, sin saber por qué, sigo pensando que estoy en ese lugar; solo que no puedo saber por qué no aparece, por qué tendría que estar conmigo esa mujer que tanto quiero amar.

Orlando Mario Soverchia





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 La crueldad del silencio

 


¿Te quise alguna vez?

Mucho y siempre.

¿Me quisiste en algún momento?

No escucho, tu mudez me está respondiendo.

Tal vez sientas dolor en tu voz,

o solo no puedes o no quieres hablar.

¿Qué sucedió con tus gestos de amor

y qué confusión te llevó a ultrajar mi conciencia?

 

Quisiera encontrar razones piadosas,

o entender algún malestar.

Tallaste los sentimientos con gubias desafiladas,

lastimando la madera del corazón,

y no ensayaste mejorar el arte de amar.

 

¿Pero sabes qué?

 

Prefiero no hacer más preguntas, porque en verdad

no tengo ganas de escuchar

las crueldades de este silencio.

 

Orlando Mario Soverchia