viernes, 14 de septiembre de 2018




Se olvidó de que el destino no estaba escrito, siguió un amor que no le correspondía, dejo su casa, sus hijos, su país, y creyó que su vida sería mejor, cuando se dio cuenta, nada era real, solo una ilusión, una fantasía, una mentira, fue cuando giró sobre su cuerpo, quiso retomar todo lo que dejó atrás, pero ya nada le correspondía.
                              Orlando Mario Soverchia- YoAmor
                                                                     DESICIÓN


Este día detuve mi transitar, casi vencido por el recorrido de mi vida,
esperé agitado que mi corazón se tranquilice, escuché mi razón y todo lo dijo,
preguntó si sabía de mi estupidez en dejarla ir y que duela,
o también en retenerla, sabiendo que no me quiere.
Un intento para probar, es lo que pido, solo un intento.
Mis razones son muchas, como puede ser solo una.
Tengo sensaciones que no me dejan elegir, solo esperar.
Me detienen en su vida, paralizan mis sentidos, quitan mis pasiones,
porque lo único y todo lo que tengo, es un amor muy grande por ella.

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

NOSTALGIA DE AMOR



Siento nostalgia de un  segundo atrás, porque no siento correr el tiempo, por el dolor que tengo en mi alma. No te puedo olvidar, no te quiero olvidar, no sé cómo olvidar. Fuiste mi guía en mi laberinto de pasiones. Siento nostalgias de aquellos días, donde besaba tu cuerpo vestido de piel, donde mis manos caminaron sin parar, hasta encontrar tus manos sobre tus pechos, para que mis labios lo hicieran míos. Siento nostalgias de tus caricias sobre mi cuerpo desnudo, y no sé qué hacer, al descontrolarse mis deseos. Siento nostalgias, de sentir tu respirar sobre mis hombros, cuando nada te detenía en querer estar sentada sobre mis partes calientes y todo lo pedías. Siento nostalgias de tanto amor y pasión que me diste, que ahora siento bronca y dolor, por tener nostalgias de ese recuerdo.

Orlando Mario Soverchia- YoAmor



Mi soledad no me deja estar solo, jamás me abandona, por eso siempre me pregunta porque estoy triste o no río, y yo reiré cuando un amor golpeé las puertas de mi corazón, y él mismo lo dejará entrar sin preguntar quién es.
                            Orlando Mario Soverchia- YoAmor




Me gusta sentirme como me siento, porque me late el corazón, mis sentidos se movilizan, todo es hermoso, todo es transparente, y sin darme cuenta camino sin camino. Sé que estoy en un lugar y no me doy cuenta donde es y todo esto me pasa, con solo saber que aún en la distancia, estas a mi lado. Mi deseo no tiene límite, y vos es mi mente, por si tú me quieres... y yo solamente, amarte.
                         Orlando Mario Soverchia- YoAmor
Un día me voy a cansar, te voy a ir a buscar y te voy a comer a besos...! Si si, porque ya no soporto mirarte, admirarte y no tenerte.
Cada momento que estas frente a mis ojos, quisiera desnudarte a besos y vestirte a besos.

                     Orlando Mario Soverchia- YoAmor
La demora, el tiempo, la espera, son momentos que nos causa atraso de situaciones no queridas o momentos para el olvido, pero es el tránsito que se nos ha marcado en nuestro camino.
                                 Orlando Mario Soverchia- YoAmor

                                       VIVIENDO LA MUERTE
                                                            


El día se va recostando en una tarde cruel y despiadada, aquel viejo de casi nueve décadas, se encuentra ante la posibilidad de su última jugada con la vida. Su cuerpo, pequeño y enflaquecido por la enfermedad y la vejez, lo exponen sin vergüenza ante la mirada de algunos cercanos a él. Su mirada cada vez más fija, con ojos muy abiertos por no poder identificar la figura de quienes están a su lado, balbucea lo que quiere decir, y grita el dolor de sus huesos.
La muerte está viviendo con él, le pide su alma, pero él desiste todavía; ella lo ataca con soberbia y desparpajo, e ironiza su estadía sin importarle que lo humilla. Lo abraza con delicadeza y muy suavemente le va cambiando el rostro, su nariz se va agrandando, la mandíbula se profundiza con la piel pegada a sus huesos, su boca se va marchitando y la comisura de sus labios, quedan marcadas alrededor de su mueca de sorprendido. No entiende que le está pasando, o sí. Por momentos cierra los ojos y la foto de alguien que descansa, se plasma en una macabra imagen de que ha perdido la partida. Se quiere ir, se quiere alejar de la realidad, no puede o no sabe, pero sí desea, no estar más, viviendo la muerte.

                                    Orlando Mario Soverchia- YoAmor             

sábado, 18 de agosto de 2018

CAMINANDO UNA PASIÓN

Tu cuerpo desnudo sobre mi cama,
tu piel entregada a los deseos,
dejaban suelto tus instintos y los míos.
Fui dueño de ese momento ingenuo y sensual,
mis manos advertían tu existencia excitada.
Acerque mis labios a los tuyos muy suavemente,
seguí perdido en esa locura de besos,
cuando ya nada existía en nuestras mentes.
Los cuerpos se buscaron y se encontraron,
compartimos caricias sin medir lugar,
todo lo prohibido se había hecho legal,
y dejaste libre tus palabras soltando tus ganas.
Todo lo hice y lo vivimos juntos,
llegamos a un lugar donde ya nada era real.
Los cánticos de ángeles sensuales,
dejaron saber que el placer que sentíamos,
fue, porque estuvimos caminando una pasión.

Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
derechos reservados

AMOR POR DESPRECIO

Estoy acostado, estoy mirando hacia el techo de mi mundo, quedan mis brazos atrás de mi cabeza, deseo pensarte, necesito acordarme de vos, mutilo los recuerdos de tanto dolor, y sin embargo te tengo en mi mente. Quiero tu imagen desnuda de toda sensación, frustrada por tu ignorancia, extraño tus manos que me acariciaron el alma, con tus palabras perversas de sentimientos falsos, añoro tus gestos fríos cuando te dirigías a mí. Tengo en mi vida pasada, el desprecio que tú me dabas, y el amor que yo sentía.

                                                               Orlando Mario Soverchia-Yo amor   





sábado, 26 de mayo de 2018


Apaga las luces… déjate llevar, quiero caminar en el suspiro de mi fantasía, y con el corazón perdido y enloquecido cayendo en tus manos, sin importar que me harás, solo quiero tenerte en mis entrañas. Y así amarte hasta mi propio amar.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor

jueves, 10 de mayo de 2018




Mi amor… eres la mujer pervertida, lujuriosa y trasgresora de  los instintos, me calientas, me existas, me abochornas con tus juegos… Pero me gustan, me debilitas con tus gestos, me arruinas con tus caricias, me enloqueces con tus besos, y te gusta hacerme perder en tus extrañas… Pero me eres fiel y sincera, y por eso cada día, cada momento, cada segundo, prefiero una sola mujer degenerada de amor y leal,  que mil putas juntas me engañen con sentimientos falsos.
                                                          Orlando Mario Soverchia- YoAmor

martes, 17 de abril de 2018



Como te olvidaré

Al dejarme, me he dado cuenta que solo estoy, y que vacía está mi alma.
Alma, que aprendió a vivir con la frescura de tu sonrisa, y la ternura de tu mirada.
Mirada, que hizo temblar mis sentidos que empezaron a vivir.
Vivir fue, cuando comencé amarte sin condición y todo se hizo ilusión.
Ilusión que floreció, al darme cuenta que a tu lado estaba mi vida.
Vida que valoré sin pensar el mañana y solo un presente de pasiones.
Pasiones que marcaron mi querer, por aquel pasado que golpeó mi sentir.
Sentir, que caminé con los ojos cerrados a todos tus deseos.
Deseos, de tu figura desnuda sobre mi cuerpo, mojado de tanto amar.
Amar, era mi ensueño de cada día, y recordarlo después, por tanto delirio.
Delirio y locura, en sentir tu piel sobre la mía y mis manos disfrutando esa hermosura.
Hermosura que fue decayendo, por no sentir aquellos momentos.
Momentos que hicieron espinosos, el amanecer en ese lugar.
Lugar que nunca olvidaré, porque cada mañana.
Cada día, es mi primer día de un conflicto de cómo lo viviré y como te olvidaré.


                           Orlando Mario Soverchia- YoAmor

martes, 10 de abril de 2018




                                                            

Todo es un instante, todo es suave y perfecto, nunca es poco, cuando sus labios han tocado los míos, sentí que todo era un sueño, sueño de tantas noches soñadas, sueño de aquel beso donde dejó huellas profundas, sueño de sueños, que siempre quise vivir, aquel que al despertar, ya no lo tenía, fue cuando lo hice realidad.
                                              Orlando Mario Soverchia -YoAmor



Apaga las luces… déjate llevar, quiero caminar en el suspiro de mi fantasía, y con el corazón perdido y enloquecido cayendo en tus manos, sin importar que me harás, solo quiero tenerte en mis entrañas. Y así amarte hasta mi propio amar.

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

martes, 20 de marzo de 2018


ALUCINAR

Nunca imaginé que mi pasión por ti llegaría al extremo.
Al extremo donde duele mis manos de apretarlas por no verte,
por no saber dónde estás y tal vez con quien ahora tiene tus besos.
Enojarme con el momento de pensarte o recordarte.
No me permito imaginar que tus labios reposan sobre otra boca.
Tu cintura es abrazada con otros brazos y tu mirada hacia sus ojos.
No quiero sentir tu voz en mis oídos diciéndole te quiero.
Niego toda imagen de amor, en suponer tu cuerpo desnudo,
y ese hombre a tu lado, haciéndote suyo.
Duele mi ser y lastimoso mi corazón, se queja por lo que siente.
Mis lágrimas acompañan este estado sin sentido,
por creer todavía en este sentimiento que siento por ti,
y alucinar que tu amor por mí, lo tienes como el primer día.

Orlando Mario Soverchia- YoAmor


viernes, 16 de marzo de 2018

Una sola cosa de vos me gusta; Me gusta tus caricias, tus besos, tus abrazos, como me miras, y como me amas...
                                Orlando Mario Soverchia- YoAmor

Yo no puedo tener sueños, porque los sueños sueños son, y aquel sueño hecho realidad, solo fue un sueño de una noche de ilusión.

                                          Orlando Mario Soverchia- YoAmor


                             Esa paz…

Aquel día, era uno más, pero distinto, tan distinto que de un momento a otro, pasó a ser el más raro. Cada segundo, cada instante, cada momento, cada tiempo, era el más terrible de la vida. No se sabía que pasaba, no se entendía que fue, que desató esa crueldad, el porqué, por quien y para quien era ese terrible tormento a los sentidos… Pero el desorden de la inteligencia ya había hecho estragos en la humanidad, nadie sabía dónde se encontraba, donde tenía que buscar y por quien buscar. Orden es lo que se necesitaba y no se podía, pero entre las ruinas de las personas, se halló lo que a todos de una manera u otra los hizo seguir el instinto del hombre, el sentimiento más simple, el más difícil, el más complejo, el más tierno, el más serio, el más exigente, pero el más completo: EL AMOR. Por él, corrían, buscaban, lloraban, enloquecían, reían, y desanimados se mostraban solidarios, compungidos, pero todos con el dolor, con los gritos, con el silencio, con la bronca o la impotencia, se doblegaban ante la morbosidad de la injusticia, las miradas de los pocos, mutilados de la razón, la comprensión, el entendimiento, de la precaria supervivencia… Juntaron los restos de las miserias que algunos pocos, sin alma de ser humano, sembraron terror sin piedad. Pero desde que el mundo es mundo, desde que yo existo, desde que todos nosotros existimos, desde que la mayoría en este planeta existe, sabemos, urgimos, reclamamos, obligamos, que para vivir en esta viva, se necesita amor, y para tenerlo, se necesita paz, nuestra paz. Esa Paz… para este mundo.

                                                 Orlando Mario Soverchia- YoAmor     



ALEGRE DE TRISTEZA

Amanece, siento movimiento del día, me doy cuenta que tengo una jornada más para enfrentar, mis ojos poco abiertos, mis pensamientos todos partidos, es cuando sin saber porque, me alegro por sentirme triste. Emociones chocadas, caben en mi estado en este momento, inmovilizo mi cuerpo en mi lecho, entrelazo mis brazos conteniendo mi cabeza sobre la almohada, analizo este nuevo paradójico sentimiento. Quiero entender porque está en mí, que reflexión hace esta insensata existencia, una triste sonrisa se dibuja en mis labios, cuando llegan informaciones al unísono narrando las secuencias de la rara locura a este día. Me siento alegre por estar triste, porque es cuando mi corazón se recuesta en la nostalgia, cuando memorias remotas se tienden junto a mí, siento que no quiero enojarme en este tiempo, creo que no puedo gritar, solo hablar o sencillamente charlar con ternura y comprensión, querer tener en mis manos, soluciones a todo ser que esté a mi vista, profundizo más tristeza al encontrarme solo en este lugar. Mi tiempo del pasado golpea mi pecho, equivocado fui, por tanto mi pena paga el error. Necesito mostrar mis culpas para no esconderme de la vergüenza, no volver a producir dolor, desengaño y mentiras. Enfrentar la vida con poco orgullo, donde la humildad inunde mi ser. Pedir disculpas a todos, cuando con vehemencia me expresé. Evoco a mi madre, mi primer amor, mis hijos y por supuesto con sus frutos. Deliro amar por amar, retozo entre mis sábanas sintiendo confuso momento y necesito llorar,
para sentir mi triste felicidad.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
derechos reservados


Yo también estoy perdido entre las nubes y las estrellas, entre el limbo y realidades, pero nunca tuve sueños, porque jamás fueron míos.
       
                                                                               


                                                    Orlando Mario Soverchia- YoAmor


Bella mujer, ven, ven solo un minuto, ven con tu ilusión de niña adolescente y tu amor de ternura incrustada en tu belleza, ven que quiero decirte que te amo...ven que te daré mi amor., ven porque deseo que estés en mi corazón
              
                                                             Orlando Mario Soverchia- YoAmor


Te conocí, y si era difícil pedir más amor a mi amor, te amé más, y si mis labios querían besarte, se callaron por miedo a dañarte... te amo y siempre lo haré.

                                  Orlando Mario Soverchia- YoAmor


Amor… a medida que estamos más juntos, existe más pasión y ternura, esa mezcla hace un momento de amor muy lindo y sencillo, pero con muchos deseos.
                                           Orlando Mario Soverchia- YoAmor


Amar es cuando se ama con limpieza y sin hacer daño, no cuando uno cree que amar es sentir momentos de lujuria y mientras tanto otros sufren. Porque seremos egoístas en sentirnos enamorados y alegres mientras el otro ser, llora.


                                     Orlando Mario Soverchia-YoAmor

sábado, 10 de marzo de 2018

Veni....te doy un beso y mi boca muerde la tuya, porque mis labios te tocan y los tuyos se desvisten.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Como te besaría, sin dejar de acariciar, oler, y lamer, como para no olvidarme nunca más, el sabor de tu piel.
                         Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Me dices te amo, mi corazón se detiene, mis pasiones se estremecen, mis sentidos se avergüenzan, y mis labios te besan.
                          Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Mis ojos te dicen tantas cosas, y mis labios te miran todo el cuerpo.
                               Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Anoche, me tomaste de la mano, me miraste a los ojos muy dulcemente, tus labios sonreían muy pícaramente, y con solo apretarme la cintura, fui todo tuyo.

                                 Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
              Yo soy tuyo y mi placer te pertenece,  y si te pertenece, mi vida es tuya para lo que tú quieras. Quiero sentir dolor por lo que te amo, quiero sentir tristeza porque me alejo, quiero sentir soledad cuando tú no estás, quiero entregar mi alma a tus deseos, quiero morir en vida para no perderte.

                                     Orlando Mario Soverchia- YoAmor       
Siempre quise amar con pasión, siempre intente entregarme por completo, siempre fue siempre… Pero nunca imaginé que mis sentimientos y mis sentidos sientan tanto dolor, por amarle sin medida.
                           
                    Orlando Mario Soverchia- YoAmor       
Los recuerdos, la nostalgia, el extrañar y el olvido, hacen mi presente una realidad, que me confunden.


                 Orlando Mario Soverchia- YoAmor

viernes, 9 de marzo de 2018


Ayúdame, por favor, no sabes cuánto me haces mal, las nostalgias de tu amor, me vuelca los llantos sobre mi alma, y la desdicha de mi amor, es tan grande que nada importa porque seguir, por eso, ayúdame a escaparme de ti.


                              Orlando Mario Soverchia- YoAmor

jueves, 8 de marzo de 2018

Yo no tengo nada de tiempo, para mí, y todo el tiempo del mundo para amar.
                    Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
En la vida hay muchas cosas donde el final para algunos, es alegría de otros. Porque a veces un final es empezar a vivir.
                           Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Me gusta que no estés nerviosa, confundida o engañada, me gusta que quieras elegir, que te sientas bien, que hagas lo que te gusta y que todo lo tengas claro, y mucho más para amar. Porque yo te extraño, te quiero y te amo, como nadie te ha amado.
                           Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Por un amor he nacido, con amor he vivido, por un amor he sufrido, por amor he llorado, por amor he reído y por un amor he de morir.
                             Orlando Mario Soverchia- YoAmor
Esta noche, recordaré tus besos, recordaré tus caricias, pero esta noche, recordaré cuando aquella noche, dejamos los cuerpos tendidos, por esa pasión desenfrenada que no queríamos terminar. Y cuando llegó a su fin, sentimos los cuerpos mojados, calientes, que no pudimos despegar, porque nuestras bocas, se mordieron sin respirar.
                       Orlando Mario Soverchia- YoAmor 
Pero la noche de esta noche está hecha para ella. Ella me acompaña, me mira, me acaricia, me habla, me dice que me quiere, me pregunta si la extraño, me besa los labios, me deja en silencio, y su figura me invita a amarla sin límites en esta noche perfecta.
                      Orlando Mario Soverchia- YoAmor. 
Cuando esta tarde vi tu figura, no quise pensar cuanto te amaba, y todo lo que necesitaba de ti, pero una cosa llego a mi razón, que eres mi camino de amor y por quien morir.
            
                                           Orlando Mario Soverchia- YoAmor     

Mis manos te extrañan, mis labios te piensan, mis deseos con nostalgia de tu figura, mi mente te quiere tener, y mis instintos enloquecen.
                         Orlando Mario Soverchia- YoAmor

Los egos, los tengo, los quiero y los rechazo, son míos, me lastiman, me provocan. Quiero al juez, que libere estos instintos, pero más necesito, aquel que deje suelto mis deseos.

                      Orlando Mario Soverchia- YoAmor
Todo lo que sientas, pienses, o te parezca que este es el lugar para compartir tus pensamientos o tus opiniones, este es el lugar , como el amor de tu alma. Yo no soy escritor ni poeta, solo escribo sencillamente lo que siento, con pasión y sentimiento de mi estado emocional. Y te invito a ti, que hagas lo mismo en mi página y compartas lo que sientas, gracias

domingo, 4 de marzo de 2018


                                        DOLOR DE UN MOMENTO


Aquella noche, un llamado llego a mí, alegre y sorprendido  vi que era ella, sentí preocupación por la hora, era tarde, atendí y su voz tensa y firme, me dijo.- Quiero hablar contigo y ahora.- No me dejó decir nada, solo que volvió a repetir lo mismo y hasta casi fastidiada. Le dije que ya iría a su casa, pero me respondió muy rápidamente.- No, no, te espero en el bar de siempre.-
La distancia no era de mucho tiempo, pero a mí, se me alargó una eternidad. Entré, ella estaba en una mesa muy alejada de todos, pero con muy poca gente. Nerviosa, me miró casi desinteresadamente con una falsa sonrisa, quise acercarme para darle un beso, pero su mejilla se alejó con desprecio.- Hola, te llamé porque tengo algo que decirte y hace un tiempo largo que debí decírtelo.- Dejé mi expresión tierna y mi rostro se tornó tenso y preocupado, nada entendía, pero por su mirada y sus manos temblorosas me decían que algo no estaba bien. Con una intención calma, le pedí que me cuente, y fue que en ese instante empezó el pánico del dolor.
-Tengo que decirte que… Estoy con otro hombre hace casi un año y me voy a casar.- me sonreí con sorpresa y confundido a la espera de la risa de una broma, pero nada cambiaba, ella muy sería y con los ojos fijos a los míos, me gritaban que era verdad. Me sentí un niño tonto y desamparado, por tanta barbarie para mi querer, pero el derramamiento de mis sentimientos, estaban en ese lugar y mi amor desangraba no pudiendo contener aquel estado. Mi mente se extravió, mis oídos se cerraron al poco movimiento de ese lugar, y mis ojos tristes con las primeras lágrimas hacían que se valla nublando la imagen de esa cruel mujer.
Sin pensar en nada de lo que me había confesado, recordé a mi madre por sentirme tan infante de mi alma y tan inocente, por haberle dado esos años sin condición y sin pensar en otra cosa que hacerla feliz, como yo me sentía con ella, pero la vida me apuñaló una y otra vez, sin pedir permiso y sin dejarme defender de aquella traición. Giré mi cuerpo herido, dolido y maltrecho, avergonzado con mi conciencia y sin poder convencerme de lo que había pasado, salí de aquel cepo de tortura, llegué a la calle solitaria, llena de risas de fantasmas burlones, que me acompañaron hasta aquel banco de una plaza y sin luz. Y ese lugar fue testigo de mi grito desgarrador de un.. No!… y desde ese día estoy muriendo con mi vida.

                                     Orlando Mario Soverchia- YoAmor

domingo, 3 de diciembre de 2017

                                                             DIEGUITO ME ENSEÑO


En una tarde cualquiera, conocí a Dieguito. Su carita dulce, tierna, inocente, y  una mirada preciosa y firme, de ojos grandes y negros, me hablaron sin decirme nada y todo me lo expresó. Sus manos fueron su primer diálogo, llevándola a la pancita diciéndome, ABUELO… ¡HAMBRE!!! … siguió con un, AGUA… MATE!!!... fue el discurso de presentación de aquel ángel que Dios me presentó, en ese angelical día. Conocí el miedo del no poder, el pánico de la vida, la impotencia de la injusticia, cuando él tenía tanto por vivir, y poco hacer. Algunos dicen discapacitados, otros especiales o diferentes y todo es al revés, los discapacitados especiales o diferentes, son los de este mundo. Dieguito está lleno de verdad, pureza, simpleza, deseos, instintos, Dieguito está lleno de amor, tiene todo y no puede con todo, pelea sin saber con su propia vida y juega cada día con su  propio Dios, desafía su destino y nadie sabe cómo le gana al segundo, sin que nadie le ayude. En su alma que su cuerpo no  acompañó, están sus sentimientos, ama como nadie imagina, y desea vivir como nadie lo piensa. Su mente es están sublime, que deja que nos creamos que él es diferente, mientras nos muestra, que nos supera viviendo en desventaja,
Dieguito tiene todo en su cuerpo, que la existencia de la vida, no le dio la oportunidad de ordenar, lo que  el mundo desordena.
Él tiene derecho a seguir, él necesita estar con su gente, porque él, es un ángel en esta vida, porque Dieguito, me enseña lo que es vivir.



                                                 Orlando Mario Soverchia- YoAmor

lunes, 13 de noviembre de 2017

                                                     ESTA NOCHE
                                                  
                                                       


Esta noche, quiero tenerte frente a mí, esta noche, necesito sentir tu voz, esta noche deseo escuchar tus pensamientos, esta noche quiero que sea, como aquellas noches que me mirabas y me decías. -Te amo… no me alcanzaban los brazos para apretarte, respirar tu aliento, darme cuenta que nada ni nadie nos separaría y tu amor, era incondicional y tan fuerte, que mi vida se enmarañaba en la tuya. Esta noche, tiene que ser como tantas noches donde te escuchaba decir.- Nunca me dejes, porque sin vos no sé qué haría… y yo, muy dulcemente, lleno de ternura y de sentimientos, mis labios llenaban de besos,  tu frente, tus mejillas, tus ojos y tu boca. Esta noche, pido ver tu figura, moviéndola de un lado a otro seduciendo mis deseos,  riendo con esa sonrisa tan juvenil diciéndome. - ¡A que no me agarras!… corríamos como adolescentes sin darnos cuenta que nos miraban, pero sentíamos que el amor jugaba entre nosotros. Esta noche, solicito que mi vida me regale ese sueño, que hoy estoy pidiendo en recordarte junto a mí. Y no quiero recordar cuando escuché de tí y de tu otro amor, decir que ya no me querías. No quiero de esta noche, que esa imagen, tomados de la mano y sin pensar el dolor que me causaban, resucite entre las tumbas de mis sentimientos, pero la realidad me golpea sin piedad y sin vergüenza.
Quiero que esta noche no me haga sentir lo que había vivido. El corazón galopeaba entre los escombros del dolor, aturdido y perdido por no entender, porque la vida, me ha dejado en un abrir y cerrar de ojos, el alma vacía y atormentada. Quiero que esta noche mis suspiros de  dolencia, me abracen como yo la he abrazado, cuando ella me decía que moriría si yo no estuviera. Quiero que esta noche mí respirar y mi llanto solo me alcance para gritar, cuanto la quiero y cuanto la extraño, para llorar sin llorar todo lo que mi ilusión en una alegría de amor, termina en suplicar a Dios, que esta noche ya no me interesa vivir.

              

                                       Orlando Mario Soverchia- YoAmor       
                                                      Los dos cuerpos desnudos…



Miré tu figura sin nada y tu mirada en mi cuerpo sin ropa, los ojos no sabían que reflejar. Las bocas entre abiertas y los labios mojados se mordían entre sí. Nos gustaba desearnos, tocarnos y no tocarnos, cada parte de mí, empezaba estar caliente y tú, temblando por tus deseos en sentirme. Nuestra respiración comenzó hacer más profunda y más sentida, los ojos brillosos comenzaban lagrimear, los suspiros eran el reflejo de nuestro estado y todo se borró a nuestro alrededor. Ya nada importaba que las ventanas estuviesen abiertas, la privacidad se quedó en el  apetito de nuestros cuerpos, jugamos con las puntas de nuestras dedos, el mío en tus pechos y los tuyos en mi cuerpo, cada instante se reflejaban en el cosquilleo que sentíamos, nos acercábamos hasta sentirnos piel con piel, los dedos no fueron suficiente y las manos llegaron a nuestra intención. Suave fueron las caricias, los poros se sentían rasposos, signo de goce y encanto, ya nada era distancia, solo dos cuerpos apretados, y revolcados en la lujuria por sentirnos abrazados y deseados. Tus manos llegaron a mis partes y tu boca quiso mi verga, todo era desenfreno de pasión y codicia, me pediste que te bese y mis labios, a tu vagina mojada y caliente. Los besos de los dos, nos hicieron vivir el encanto del goce, y sin darme cuenta, estabas de espalda  ante mí, diciéndome.- Soy tuya. Todo se volvió descontrol, tus nalgas eran el sostén de tu cuerpo parado convulsionado hacia adelante y atrás, me gritabas con exaltación que eras mía y sin pensar en nada más lo que  sentía, mis manos apretaron más aún tus pechos, mordí tu boca que me la ofrecías y juntos llegamos a la locura de un hermoso orgasmo de amor.



                                  Orlando Mario Soverchia- YoAmor

jueves, 19 de octubre de 2017

                              CONVERSANDO CON  EL SILENCIO


Sentados uno frente a otro, nos tomamos de la mano, nos miramos a los ojos, las sonrisas fueron mutuas, recostaste la cabeza sobre tu hombro, me seguiste mirando sin pestañar. Te observé  con alegría, tristeza, miedo, y todo lo que produce un amor casi enfermizo. Me punzaba el pecho el saber que te alejabas, no entendía porque me habías dicho que no podías estar más a mi lado. La tortura del pensamiento y el dolor, se mezclaban para sentir que mis ojos se ponían brillosos. Respiré muy profundo como pude, la voz entrecortada, y con miedo. Te pregunté.- ¿Ya no me quieres? Y tu respuesta fue eterna, el silencio acariciaba mi frente, sentía que no quería escuchar lo que tus labios rojos expresarían, apreté más fuerte tus manos, bajé la mirada hacia un costado, busqué refugio en esa flor que en otro momento era bella, tuve frío, calor, ya no sabía que sentía, o sí, desesperación al darme cuenta que mi corazón empezaba a estar solo, mi cuerpo no estaría tocando el tuyo. Confundido, enojado sin soltarte y  desafiándote, reclamé por tu amor. Tu gesto fue uno solo, dejaste la sonrisa y la mirada tierna, y dibujaste la parquedad en un instante diciéndome.- No tengo amor, ya no  me importa. Se paralizaron los sentidos, se aquietó el lugar, nada se movía, solamente mis ojos sobre tu cara, mis manos ya solas en dos puños, con dolor. Callaste… fríamente mirabas mis vergüenzas producidas por mis sentimientos engañados, mordí mis labios y tú, nada decías. La pausa hablaba con mi alma, turbulencia  de conjeturas y explicaciones se expandían en mis entrañas. No sabía que decirte… que más preguntarte... no quería culparte, pero no era la forma ni tampoco la manera. El silencio se puso a conversar con el tiempo que pasó, y todo seguía igual, parado frente a vos, sentada sin cambiar tu postura, solo la que mis ojos percibían, y era tu indiferencia. Caminé dos pasos hacia tu imagen, miré de un lado a otro para encontrarme con esa realidad, te pedí que me mires, mis palabras entrecortadas fueron.- ¿Estás con otro? Y tu silencio volvió hablar, tardé en reaccionar, mentí a mi sospecha, en querer escuchar un… NO, pero todo fue gritos callados de tu boca, con el brutal movimiento de tu cabeza de arriba abajo. Quiero soledad, necesito quietud, espero piedad, para poder conversar en silencio con mi conciencia maltrecha, y esperar mi desalmado destino.


                                       Orlando Mario Soverchia- YoAmor

domingo, 1 de octubre de 2017

Buenas tardes; El día va dejando su camino, cansado, maltratado, su cara está gris, su cuerpo humedecido por el llanto de la naturaleza. Quiere sobrevivir unas horas más y terminar algo templado. Mientras tanto, vivo mi realidad con expectativa, esperanza... con miedos, incertidumbre, y todo...es un trayecto sobre mi vida, que en unas horas más, terminarán con mis ojos cerrados, para descansar mi cuerpo y mis pensamientos, en nuevos sueños de un gran amor.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
derechos reservados


29.9.2017

lunes, 4 de septiembre de 2017

AMO



Amo tus manos.
Amo tus caricias.
Amo tus labios.
Amo tus besos.
Amo tu boca.
Amo tu sonrisa.
Amo tu cuerpo.
Amo tu figura.
Amo tu querer.
Amo tu amor.
Amo tu bondad.
Amo tu ser.
Amo tu vos.
Amo tus palabras.
Amo tus ojos.
Amo tu mirada.
Amo tus deseos.
Amo tu lujuria.
Amo tus sensaciones.
Amo tu placer.
Amo a esta mujer.
Amo su todo.


              YoAmor