Buenos díasEL DÍA QUE SE CUMPLE AÑOS… Y LO QUE LE SUCEDE
Hoy brindo las veces que sea necesario. Cada copa es un tiempo que dejó huellas, marcas, sentimientos, recuerdos, nostalgias. Cada momento de mí, lo represento en un instante con mi brazo levantado. ¡Cada feliz día!… Son penurias, errores, tristezas, alegrías, llantos, risas, necesidades, amores, desamores, amigos y los que no. Aciertos, desaciertos, miedos, audacias y esfuerzos. Miro mi mano, me alejo imaginariamente y convivo en un abrir y cerrar de ojos cada instante. Nada ni nadie dejo de ver: lugares, personas, momentos, colores… Todo en esos cinco minutos de mi lugar, lo traigo con mis sentimientos, en mi alma y a mi corazón.
¡Pucha, cuánto he vivido y qué poco es el tiempo! ¿Qué tendría que pasar para que lo pudiera regresar y otros rechazar? No dejo nada de lo poco que construí, pero sí mucho de mi amor: mis hijos. Es lo más puro que ocurrió en mi existencia. Mi día es este instante que escribo sobre mis debilidades; es este el momento en que pienso en mis padres; es el tiempo que imagino: cuántas veces más levantaré mi brazo; son los segundos que mi mente observa mi camino recorrido y el que me falta por seguir. Cada año que pasó, fue una tormenta de pasión, con vientos de amor, dejando mi corazón, en una meseta de dolor.
Y me adelanto a agradecer a todos mis amigos y a los que no los tengo como tal en esta narración, por todo lo que me han enviado: saludos, deseos, el tiempo que se han detenido a escribirme por privado, en público, con carteles de mensajes. En verdad, no soy nada ni nadie para tanto reconocimiento. Sé que todos, al estar en este lugar, tenemos muchos amigos y todos recibimos lo mismo, pero para mí es demasiado, no merezco tantas cosas especiales.
Solo soy un loco que escribe lo que me viene a la mente con inconsciencia, sin saber si lo que muestro está bien o hace daño, pero pido disculpas por mi insolencia. Creo que no siempre es bueno lo que escribo y lo que muestro, pero soy un loco que hace lo que siente y, con un poco de cordura, pienso lo que subo.
Mil gracias por todo lo que me enviaron, y sin ser vulgar y simplista, les digo que me he sentido acompañado y querido, cosa que no siempre se logra o se siente. Pero yo en este momento, con mucha emoción, les deseo un gran y bonito día, con mucha paz, mucho amor y, para muchos, mis ruegos para que logren lo que necesitan, y paz y resignación para los que sufren en toda su magnitud.
Saludos, abrazos y besos. Mil gracias.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor
MI ALMA TIENE PRISA
Conté mis años y, al ver mi camino, que me queda menos por andar, ya no me detengo, ni pierdo tiempo en querer aparentar.
Probé los placeres, lloré mis errores y aprendí que el alma no sabe fingir, me cansé de aquellos que inflan sus nombres y olvidan que todos venimos a ir.
Mi alma tiene prisa, no quiere promesas, ya quiere verdades, cariños de más.
Prefiero los ojos que saben mirarme, que una vida llena de falsedad.
Mi alma está vieja, pero va despierta, y aún quiere cantar.
No busco coronas, ni aplausos baratos, me basta el abrazo que sabe cuidar.
Hoy río distinto, más lento, más claro, y el tiempo me enseña lo que es de verdad.
Mi alma tiene prisa, ya no da rodeos, se va con quien sabe perder y ganar.
Quiero estar rodeado de aquellos que tocan el alma sin miedo, sin lastimar.
Mi alma está viva, y aunque tenga arrugas, no deja de amar.
Tenemos dos vidas, lo dice el destino… ya la segunda empieza cuando ves tu final.. Muchas gracias, muy amable. Abrazo
