miércoles, 25 de junio de 2025

                                                                   LA PLAYA


 

El atardecer llega a su descanso y con él, toda quietud,

Comenzamos a caminar tomados de la mano,

Nos alejamos del bullicio sin hablarnos,

Para encontrarnos en la playa de ese lugar,

La fuimos recorriendo muy despacio, tranquilos,

Nos alcanzó la noche y todo se volvió romántico,

El calor nos acompañaba y de a poco, nos alivianamos de ropa,

Nadie estaba en ese lugar, el silencio murmuraba junto al mar,

Los dos estábamos con apenas una sola prenda,

Nos gustaba, nos reímos por ese momento de travesura,

Nos acercamos al agua y nos dimos un beso, lo repetimos,

Sentimos ganas de más y así lo hicimos una y más veces,

Dejamos que los cuerpos se aprieten, se deseen,

Los labios se hicieron cómplice de los desenfrenos de nuestras bocas,

Ya no nos alcanzaba estar de pie, y nos volcamos en la arena,

Sus manos tenían el camino trazado de lo que necesitaba,

Y las mías corrieron tras las suyas, nos desvestimos de lo que faltaba,

Nuestra piel sintió dos sensaciones, tocarse entre sí y el suelo tibio,

La luna encubridora de lo que pasaba, nos alumbraba lo suficiente,

Sus cabellos revueltos y enmarañados por la pasión,

formaban la danza de los placeres y de todo lo que sentíamos.

Se volvió desesperada y me pidió que la tuviera por detrás.

La hice mía, mis manos sobre sus pechos, su cara buscó la mía,

Alterada y atrevida, me llevó a sus bajos instintos,

Cada meneo de ambos era un lamento de goce y erotismo,

La tomé por la cintura, más no la podía contener,

Sentí ternura, violencia y locura, sentí que la amaba y me amaba,

Dejé caer su espalda, y aquello fue un descontrol total,

El mar nos tocaba los cuerpos y la arena se hacía cómplice de esa unión,

Miré sus muslos, los tuve junto a mi cara y los separé para llegar a su venus

Mis besos no se detenían, exigidos por los gemidos.

Tentación, imaginación, apetencia, hicieron que sin darnos cuenta…

Ella entre mis piernas y yo entre las suyas,

La respiración agitada y deseosa, era la música que nos acompañaba,

Sentí un quejido, noté sus dedos apretados sobre mis piernas,

Levantó su cuerpo del suelo como un aluvión de extravío,

Su figura vestida de arena parada sobre mi rostro,

Me gritó… soy tuya mi amor!… y me entrego en la boca, todo su calor.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

martes, 24 de junio de 2025

 Muchas gracias por aceptar mi solicitud de mi nuevo Facebook, y espero que te agrade lo que comparto. Muy amable MI RAZÓN

 


Mi cuerpo está dormido, ansioso.

Mi estado está vendido, divulgado.

Mi sentimiento, tembloroso, estremecido, palpitante.

Mi mente, en tu figura, no deja de embriagarse

Mi corazón insumiso golpea mis razones.

 

Todo es soberbio y, como tal, es suficiente con sentirte.

Todo me atrapa; nada está lejos de lo prodigioso.

Todo se hace uno para alucinarme entre las estrellas.

Todo se va y nada queda cuando tu amor se aleja.

Todo se transfigura y lo que existe es turbulencia en mi cuerpo.

 

Nada quiero volver a sentir sino están tus vestigios en mi piel.

Nada pretendo fuera de lo real, pero sí encandilar mis ilusiones.

Nada es cruel para mi corazón, pero es soberano frente a mis pensamientos.

Nada me pesaría a tu lado y casi todo lo sobrellevaría alborozado.

Nada es todo en mí, y todo ese nada sería el final de mi razón.

 

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor