Arrepentido
Sentado
en los sentimientos golpeados y marchitos,
tu
recuerdo emergió como un faro en la oscuridad.
Comencé
a deshojar los tiempos vividos y sentidos.
Muchos
quedaron sueltos por no querer tenerlos conmigo,
pero
sin darme cuenta, quedaste tú, mezclada en mis dedos.
Me
detuve en repasos piadosos… en los que he creído.
Lograste
quitarme la letanía de tantas épocas.
Hiciste
que mi alma se sienta mimada de tiernos momentos,
y
acosté tu cuerpo en la imaginación de volverte a tener.
Acaricié
tu figura con mis ojos llenos de lágrimas, por ser un pasado.
Canté
una canción de cuna de aquellos sueños que tuve a tu lado.
Imaginé
tus manos en mi pecho, de tantas noches vividas.
Recordé
la calidez de nuestra desnudez y las risas que escapaban
de
nuestros labios mientras nos fundíamos en un abrazo despreocupado.
Solo
eran nuestras vidas, juntos, alegres, deseosos.
Tus
besos caminaban mi espalda, mi boca mordía tus nalgas.
Hablé
con tu embrujo de mujer fatal y todavía me seducía.
Siento
tus pechos sobre mi piel, y tus pezones acarician mi ser.
Quiero
encontrarte de vuelta en mi soledad desesperada,
necesito
decirle a tu corazón que aún lo amo sin condición,
porque
ahora, en estos momentos de mis tiempos, estoy…arrepentido,
como
un náufrago aferrado a un recuerdo que se desvanece entre mis manos.
Orlando Mario Soverchia
