miércoles, 8 de enero de 2025

 

A VOS

 

 


Perdido en tus ojos, no sé qué hacer

Ni tampoco porque estoy acá,

De lo que sí estoy seguro

Que contigo deseo hablar

 

Nada entenderás y nada hay que entender,

Solo sé que ahí estas, de alguna manera quiero llegar,

Para que, en algún momento de tu vida,

Yo pueda entrar.

 

Me gusta tu figura,

Y a tu persona desearía conocer

No quiero parecer imprudente

Pero eres la ilusión que surgió de repente.

 

Tantas veces dije que la vida no me dio mucho,

Hasta que te conocí, mi mundo era gris.

Ahora con tu sonrisa, todo florece,

Y un jardín de flores, perfuman mí camino.

 

 

No es juego de palabras,

Solo sentimientos sueltos rondando en mi alma

 Entran y salen sin permiso,

 Encontrando un lugar donde descansar.

 

¿Loco suelto?... para nada,

Soy un romántico enamorado.

Y no te molestes por mi escrito

Solo es un sueño de hombre apasionado.

 

No te sorprendas de cómo me presento,

Quizás nunca pueda lograrlo,

Pero es mi esperanza,

Que me hayas leído al intentarlo.

 

Hermoso tu nombre, Amor,

Hermosa tu cara, tus ojos, tus labios.

Hermosa tu persona, tu alma, tu vida,

Hermoso sería algún día, estar a tu lado

 

¿Te sorprendo?... mejor.

Porque en algún momento de

Tu vida, lo inesperado,

Puedo ser yo.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

 

martes, 7 de enero de 2025

 

VIDA TRAMPOSA

 


La vida tiene tantos estupores, como ella misma te sorprende.

Te acaricia, te abriga, te besa, te da los mejores momentos.

Hace que uno se sienta inalcanzable, que nadie puede quitarte nada.

Todo lo puedes, todo es de uno y nadie es dueño de tu tiempo.

Pero cuando menos te imaginas, cuando uno quiere equilibrar las emociones,

o borrar los malos trazos del dibujo que hizo de su propia existencia…

Viene, y rompe toda tu creación buena, regular o mala.

Y esa hoja arrugada, te la quema o la tira como que nada sirvió.

¿Y sabes qué? … Nada dejó mostrar al mundo, todo se vuelve inútil.

Esfuerzos y sacrificios por vivir como uno quiso o pudo, te los desvanece,

te los desintegra como una burbuja de jabón.

Vendiste tu alma, prestaste los sentimientos, creíste en las personas,

mentiste a tu conciencia para dejar que las cosas sucedan.

Pero todo se esfumó, roto tu cuerpo contra una invisible crueldad,

dejando marchito tu corazón, palidecido tus sentimientos

 y maltrecha tu vergüenza.

Dudas de ti mismo, empiezas a dudar de quien eres

o que te ha pasado en la mente que no distingues a las personas.

Quien está contigo o quien saca provecho de tu bondad.

Quien cree lo que soy, porque me muestro sin matices, ni dobleces.

Lo único que sé, que ella, la vida, me brinda y me quita,

de acuerdo como la queremos y podamos transitar.

Porque en ella también hay injusticias y dolor,

con los que estoy viviendo sin entender,

y saber salir, de esta enigmática trampa.

 

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

viernes, 3 de enero de 2025

 CONOCIENDOTE


Una noche de otoño, llegué a tu mundo

Una noche de ilusión, comenzó a crecer.

Miradas que iban, miradas sonrientes,

Dejaban el tiempo pasar, para que fuera el mejor lugar.

 

Tú me contabas pesares, y yo respondía desdichas

Tu voz, conquistaba sentidos y yo los suspiraba.

Respiré alegría, luego ternura y llegó el encanto

Me mirabas y sentía que éramos uno.

 

El tiempo seguía, pero mi deseo quedaba en un solo paraje

Salimos de aquel extraño momento,

Sonrientes jugamos a los novios recién conocidos.

Acompañamos el camino, donde llegó el primer beso.

 

Los labios se arrimaron, se tocaron suavemente,

Se deseaban, se sentían, jugaban inconscientes.

Cuando los dos se encontraron mordidos por el placer,

Y se dieron cuenta, que se necesitaban.

 

Abracé tu cuerpo recostado sobre el mío,

Sentí tu perfume que bañaba mi imaginación.

Tus oídos acercándose a mi boca,

Sintieron los besos de mi mejor querer.

 

Entrelazamos las manos, dejando sentir necesidad.

Tu mirada en mis labios, mis ojos en tu boca,

El momento en un solo silencio, gritaron los besos,

Dejando caer ambiciones de ese encuentro.

 

Cuando los cuerpos llamaron los deseos

Una palabra acusó lo que sentimos.

Solo miradas y esperanza, hicieron nuestro querer

Y la noche dejo de existir en promesas de solo volver.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor  

 He vivido de muchas maneras,

he sentido sentimientos, de tantas maneras,

he besado y me han besado de mil maneras,

y mi única manera distinta fue,

cuando me enamoré de ti.


Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
derechos reservados

 LA MUJER


Hablar de la mujer es ser inconsciente, imprudente, tal vez, “un don nadie”.
Para mí, la mujer es sinónimo de vida; por ella nacemos, nos alimentamos, reímos, lloramos, sentimos calor y sabemos de nuestras necesidades. Por ella pensamos, nos enojamos, advertimos dolor, nos sentimos hombres como especie, encontramos la razón de un porque, practicamos el machismo estúpido de la inconciencia. Para no sentirnos solos, por ella comenzó la guerra. Nos hace sentir pequeños y nos forja grandes. Porque nos sabemos inferior como linaje humano, competimos, y por consiguiente empleamos la fuerza; pero ella posee la más grande de las fuerzas, porque ostenta la perfección de fabricarnos sin error. Se muestra débil pero se sabe fuerte, se equivoca y nada le importa, la lastiman, sin embargo, sabe curarse y recuperarse, desaparece cuando quiere y se muestra en el momento justo. Tiene los tiempos repartidos para cada instante de sus días, ama su fruto sin límites, lo atiende y deja su propio cuerpo al deseo, cuando ella lo pretende. Ella nos mira, nos elije, nos sonríe, nos habla y somos suyos. Nos hace sentir que decidimos, que sabemos de la vida y del poder, que somos por quien ellas suspiran… y la simpleza de su todo, nos regala esa creencia para dominar sin dominar. La mujer es la única que llora y ríe a la vez… Por parir a su hijo, por ser feliz, por sentirse enamorada, por estar nerviosa o sentirse amenazada, por pensar en un momento que no quiere encontrar y de alejarse de un amor que ya quiere olvidar. Por eso no alcanzan las razones y los porqués para escribir sobre ella, tampoco el tiempo que se le debe dedicar, porque la mujer, tiene tanto para dar como tanto que sacar. Ella te hace un dichoso, maravilloso y hermoso macho, se sabe hembra, se encuentra en el medio de este mundo y tiene la dicha de estar triste y alegre, por la simpleza de ser mujer.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
derechos reservados

 ARREPENTIDO


Sentado en los sentimientos golpeados y marchitos,
Comencé a desojar los tiempos vividos y sentidos.
Muchos quedaron sueltos por no querer tenerlos conmigo,
pero sin darme cuenta, quedaste tú, mezclada en mis dedos
me detuve en repasos piadosos… en los que he creídos,
Lograste sacarme la letanía, de tantas épocas.
Hiciste que mi alma se sienta mimada de tiernos momentos,
y acosté tu cuerpo en la imaginación de volverte a tener.
Acaricié tu figura con mis ojos llenos de lágrimas, por ser un pasado.
Canté una canción de cuna, de aquellos sueños que tuve a tu lado,
Imaginé tus manos en mi pecho, de tantas noches vividas.
Recordé reírme, por estar desnudos sin saber si alguien nos veía.
Solo eran nuestras vidas, juntos, alegres, deseosos,
Tus besos caminaban mi espalda, mi boca mordía tus nalgas.
Hablé con tu embrujo de mujer fatal y todavía me seducía.
Siento tus pechos sobre mi piel, y tus pezones acarician mi ser.
Quiero encontrarte de vuelta en mi soledad desesperada,
Necesito decirle a tu corazón, que aún lo amo sin condición,
Porque ahora en estos momentos de mi mis tiempos estoy… Arrepentido.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
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lunes, 5 de agosto de 2024

 

UN MOMENTO DE ENERO

 


Tarde de sol, de calor, de nubes,

de alguien caminando en las sombras de su necesidad,

quietud, reflejos sobre el pavimento, y tarde donde detuve en mí, todo pasar.

Mis sentimientos se calmaron, mis pensamientos se agitaron y mi cuerpo doblegó.

Cansancio de aquello no logrado, de sorpresas dolosas no imaginadas,

de inconvenientes que no he solucionado y de todo aquello que fue mi pasado.

Tarde de enero caliente, que quema mis entrañas,

que marca la línea de mi nuevo recorrido,

pero nada cambiará mi rumbo elegido.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

 

 

VIDA TRAMPOSA


 

La vida tiene tantos estupores, como ella misma te sorprende.

Te acaricia, te abriga, te besa, te da los mejores momentos.

Hace que uno se sienta inalcanzable, que nadie puede quitarte nada.

Todo lo puedes, todo es de uno y nadie es dueño de tu tiempo.

Pero cuando menos te imaginas, cuando uno quiere equilibrar las emociones,

o borrar los malos trazos del dibujo que hizo de su propia existencia…

Viene, y rompe toda tu creación buena, regular o mala.

Y esa hoja arrugada, te la quema o la tira como que nada sirvió.

¿Y sabes qué? … Nada dejó mostrar al mundo, todo se vuelve inútil.

Esfuerzos y sacrificios por vivir como uno quiso o pudo, te los desvanece,

te los desintegra como una burbuja de jabón.

Vendiste tu alma, prestaste los sentimientos, creíste en las personas,

mentiste a tu conciencia para dejar que las cosas sucedan.

Pero todo se esfumó, roto tu cuerpo contra una invisible crueldad,

dejando marchito tu corazón, palidecido tus sentimientos

 y maltrecha tu vergüenza.

Dudas de ti mismo, empiezas a dudar de quien eres

o que te ha pasado en la mente que no distingues a las personas.

Quien está contigo o quien saca provecho de tu bondad.

Quien cree lo que soy, porque me muestro sin matices, ni dobleces.

Lo único que sé, que ella, la vida, me brinda y me quita,

de acuerdo como la queremos y podamos transitar.

Porque en ella también hay injusticias y dolor,

con los que estoy viviendo sin entender,

y saber salir, de esta enigmática trampa.

 

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

viernes, 2 de agosto de 2024

 

 

DESENCANTO

 


No he buscado el amor,

primero busqué ese alguien donde me podía encontrar y después me amara.

Las experiencias en mi vida me enseñaron a crecer, pero también a sufrir.

Sin embargo, me bastó solo unos instantes, en darme cuenta,

cuanto tiempo he amado para nada.

 

En la vida todo puede suceder y nada está dicho.

Esa mujer díó muchas vueltas y cuando creí que todo estaba perdido,

es cuando encontré lo que pensé terminado.

Germinó mi alma, floreció mi corazón, y mi mente fue regada de querer.

 

Me llamaba. - Mi amor - me decía. - Te quiero -

Le sonreía y solo respondía - como yo mi cielo -

Cuanto la extrañaba cuando necesitaba estar bien...

 le regalé algo muy barato y simple, un beso y un té adoro.

 

Acompañé su caminar, mis manos en su cintura,

sentí que era toda mía, la solté por un instante y se fue de mi lado.

Destinos distintos, pensamientos desiguales, formas de vida discordantes

marcaron las distancias, modelaron actitudes y estrujaron el dolor experimentado.

 

Necesito entender los actos de la vida en mi propia obra teatral,

porque el destino, escribió este cruel guion para mi desdicha.

Mi alma y mi corazón no tienen nada... todo es una pantalla,

y siguen en su soledad con el remanso de mi nostalgia.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

jueves, 13 de junio de 2024

 

BESOS EN LA OSCURIDAD

 


He besado muchos labios,

pero los tuyos mi amor,

me enseñaron lo que es un beso.

No me importa que solo me des uno,

mientras me permitas que yo, pueda darte un millón.

Solo ponte bonita y bella, cuida tu cuerpo,

cuida tu vida, cuida tu alma y riega tu amor.

Me agrada tanto amarte,

que como hombre me siento realizado.

Me gusta cuando sonríes,

y me encanta cuando la razón, soy yo.

Si mis labios no pueden decirte, te amo,

deseo que mi corazón lo reitere,

cuantas veces yo respiro.

Apaga la luz… déjate llevar…

mis manos están contigo,

tu piel es la que trasmite calor,

y la que deja que te invente.

Tu cuerpo es el que recibe mis besos,

y el que se acerca junto al mío.

Tu figura, se entrega a mis delirios de amor,

y la que habla de tus deseos.

Prende la luz… déjate mirar,

¡Que bella eres mi amor ¡…

 

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

sábado, 25 de mayo de 2024

 

ESCRITURA



Te desnudo con poemas,

te acaricio con escritos,

te muerdo con los párrafos,

nos amamos entre líneas,

sintiendo lujuria de un texto

y deseamos todo lo escrito.

Muero por pensarte desgarrando mis instintos.

Te cobijo de amor con mis deseos llorando.

Llorando en la desesperación

con la literatura placentera.

Narrando tus manos en mi cuerpo

y acariciando mi piel, deseándome

como en el primer renglón de este escrito.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor              D/R

derechos reservados

viernes, 24 de mayo de 2024

 

LA ESCUELA

 


En un momento me encontré solo, con una señora que  nada hacía pensar que dos desconocidos  tenían que decirse algo o comentar algo en una reunión de colegio. Ella de ojos claros, de una mirada sensual, con su ropa ajustada al cuerpo, como dibujado por un artista, marcaban sus piernas carnosas pero perfectas, su piel trigueña y sus pechos orgullosos de mostrarse. El pelo negro a la cintura, sus labios pintados de rojo carmesí, me hicieron pensar en las fantasías de sus deseos. Todo parecía normal, pero  al momento me di cuenta que estábamos esperando en un punto equivocado, nadie se veía por el patio y nosotros  dos  en un aula alejados de la entrada y de la dirección de la escuela. Con timidez y una sonrisa delicada, le dije…– Disculpa… ¿es aquí la reunión?  Me respondió…- No lo sé, pero no tengo miedo si estoy acompañada, ¿Y vos? ¿No tenés miedo?... Sin pensar nada, enseguida y por inercia respondí…-No, no, porque estoy bien acompañado… Y los dos reímos juntos. El sector oscurecía y ninguno dejó o intentó salir, no  decíamos nada y sin querer, de a ratos nos mirábamos y nos reíamos como dos adolescentes cómplices de algo y no saber porque. Pasó un tiempo no muy largo y el silencio, era  acompañado por el ruido de sus tacos, que iban y venían, hacia la puerta. Se paró de golpe, me miró fijamente, y muy sensual preguntó…- ¿Eres casado?... y sorprendido casi tartamudeando le respondí…-No, si, sí, ¿soy casado y vos?... Volvió a sonreír y me dijo…- También, pero solo aparentamos… ¿Quieres a tu esposa? Y esa pregunta condicionaba mi respuesta por un motivo o por el otro, y jugando la intención dije… -Sí, pero a veces me gusta lo prohibido. No sé qué pasó, como fue, en qué segundo del momento ocurrió, esta bella mujer, estaba parada frente a mí, casi tocando su cuerpo con el mío. Miró mis labios como recorriéndolos, y los suyos mojaron los míos con un beso apasionado interminable. La tomé de la cintura, y sentí que su lengua pedía permiso en mi boca, mis manos  acariciaban sus caderas y ella, respirando muy profundo se alejó de mí, retrocediendo muy despacio llegó a la puerta, y la vuelta de llaves me invitó a todo. Lentamente fue despojándose de la ropa, y su increíble cuerpo estaba ante mí. Llevó su mano  entre sus piernas y muy suavemente me mostró que estaban humedecidas, volvió acercarse muy mansamente, tomó mi mano, mojó mis dedos en su boca y los llevó a su venus. Sus parpados apretados y su boca entreabierta de la sensación que sentía por el vaivén que ella agitaba. Tomó mi cabeza por mis cabellos, y como un zarpazo de pantera, puso mi boca entre los labios de su vagina. Todo besé y todo saboreé, el perfume de su piel en sus nalgas y lo húmedo de lo que ella me daba. Al momento sentí una extraña sensación, cuando mi pantalón, ella lo había bajado con desesperación arrodillada ante mí y gimiendo como una hembra salvaje. Su mano en mis nalgas apretándolas con descontrol, mientras sus labios, acariciaban mí pene, cuando todo lo hacía en su boca. Me pidió, que la haga mía, me imploró lujuria, se sentó sobre mí, y comenzó a cabalgar para ganar el premio de esa locura de amor. Retorcía su cintura de atrás para adelante, tomó lo mío con su mano porque lo quiso por atrás, y los dos desencajados, gritamos sintiendo mi semen dentro de ella y ella mojándome por terminar con un gran placer.

 

 

Orlando Mario Soverchia-YoAmor           D/R

Derechos reservados

jueves, 23 de mayo de 2024

 

MENTIRA Y PESARES



 


Nunca te tuve en mis brazos,

ni tampoco en mi vida.

Quisiera ser tu ficción hecha realidad,

y que mi biografía no fuese crueldad.

Que seas parte de mi existencia,

sin angustia y con verdades de amor.

Todo es un clamor de sentimientos

y exclamación de pensamientos.

Reniego de lo que es mi querer incompleto,

Y glorifico mi corazón por concebir lo que siento.

Llanto en mis ojos, gritan mi codicia a tu alma,

Labios temblorosos por especular con tus besos,

Y todo es un susurrar de imaginación,

Con mis mentiras y los pesares de pasión.

 

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

 

martes, 21 de mayo de 2024

 

TU TARDE


 

Esta tarde dulce y tierna, es tu tarde.

Es el momento que yo extraño,

es el movimiento de mi alma que no puedo sacar de mi mente.

Quiero olvidar y pensar que no me ocurre,

que es solo imaginación de los caprichosos sentimientos,

pero el dolor de no verte,

no sentir tu silencio a mi lado,

me hace tonto y frágil a mis sentidos.

Como hago para enfrentar el día sin tu voz,

sin el color de tu imagen,

y no sentirme débil a los deseos de llorar.

Te quiero y te amo tanto… que el corazón

se siente pequeño de tanta ansiedad.

Nadie distrae mis emociones

y las pasiones que he vivido contigo.

Todo es vulgar, complejo y asfixiante con torbellinos de locura.

Siento perderme en la simpleza del querer

y en la complejidad del amor.

Siento que esta tarde que es tuya,

es dueña del amor que tengo contigo.

 

Orlando Mario Soverchia- YoAmor

Derechos reservados