LA MUJER
viernes, 3 de enero de 2025
ARREPENTIDO
lunes, 5 de agosto de 2024
UN MOMENTO DE ENERO
Tarde de sol, de calor, de nubes,
de alguien caminando en las sombras de su necesidad,
quietud, reflejos sobre el pavimento, y tarde donde
detuve en mí, todo pasar.
Mis sentimientos se calmaron, mis pensamientos se
agitaron y mi cuerpo doblegó.
Cansancio de aquello no logrado, de sorpresas dolosas
no imaginadas,
de inconvenientes que no he solucionado y de todo
aquello que fue mi pasado.
Tarde de enero caliente, que quema mis entrañas,
que marca la línea de mi nuevo recorrido,
pero nada cambiará mi rumbo elegido.
Orlando Mario
Soverchia- YoAmor
VIDA TRAMPOSA
La vida tiene tantos
estupores, como ella misma te sorprende.
Te acaricia, te
abriga, te besa, te da los mejores momentos.
Hace que uno se sienta
inalcanzable, que nadie puede quitarte nada.
Todo lo puedes, todo
es de uno y nadie es dueño de tu tiempo.
Pero cuando menos te
imaginas, cuando uno quiere equilibrar las emociones,
o borrar los malos
trazos del dibujo que hizo de su propia existencia…
Viene, y rompe toda tu
creación buena, regular o mala.
Y esa hoja arrugada,
te la quema o la tira como que nada sirvió.
¿Y sabes qué? … Nada
dejó mostrar al mundo, todo se vuelve inútil.
Esfuerzos y
sacrificios por vivir como uno quiso o pudo, te los desvanece,
te los desintegra como
una burbuja de jabón.
Vendiste tu alma,
prestaste los sentimientos, creíste en las personas,
mentiste a tu
conciencia para dejar que las cosas sucedan.
Pero todo se esfumó,
roto tu cuerpo contra una invisible crueldad,
dejando marchito tu
corazón, palidecido tus sentimientos
y maltrecha tu vergüenza.
Dudas de ti mismo, empiezas
a dudar de quien eres
o que te ha pasado en
la mente que no distingues a las personas.
Quien está contigo o
quien saca provecho de tu bondad.
Quien cree lo que soy,
porque me muestro sin matices, ni dobleces.
Lo único que sé, que
ella, la vida, me brinda y me quita,
de acuerdo como la
queremos y podamos transitar.
Porque en ella también
hay injusticias y dolor,
con los que estoy
viviendo sin entender,
y saber salir, de esta
enigmática trampa.
Orlando Mario
Soverchia- YoAmor
viernes, 2 de agosto de 2024
DESENCANTO
No he buscado el amor,
primero busqué ese alguien donde me
podía encontrar y después me amara.
Las
experiencias en mi vida me enseñaron a crecer, pero también a sufrir.
Sin
embargo, me bastó solo unos instantes, en darme cuenta,
cuanto
tiempo he amado para nada.
En la vida todo puede suceder y nada está
dicho.
Esa mujer díó muchas vueltas y cuando creí que
todo estaba perdido,
es cuando encontré lo que pensé terminado.
Germinó mi alma, floreció mi corazón, y mi
mente fue regada de querer.
Me
llamaba. - Mi amor - me decía. - Te quiero -
Le
sonreía y solo respondía - como yo mi cielo -
Cuanto
la extrañaba cuando necesitaba estar bien...
le regalé algo muy barato y simple, un beso y
un té adoro.
Acompañé
su caminar, mis manos en su cintura,
sentí que
era toda mía, la solté por un instante y se fue de mi lado.
Destinos distintos, pensamientos desiguales,
formas de vida discordantes
marcaron las distancias, modelaron actitudes y estrujaron
el dolor experimentado.
Necesito entender los actos de la vida en mi
propia obra teatral,
porque el destino, escribió este cruel guion
para mi desdicha.
Mi alma y mi corazón no tienen nada...
todo es una pantalla,
y
siguen en su soledad con el remanso de mi nostalgia.
Orlando
Mario Soverchia- YoAmor
jueves, 13 de junio de 2024
BESOS EN LA OSCURIDAD
He besado muchos labios,
pero los tuyos mi amor,
me enseñaron lo que es un
beso.
No me importa que solo me des
uno,
mientras me permitas que yo,
pueda darte un millón.
Solo ponte bonita y bella,
cuida tu cuerpo,
cuida tu vida, cuida tu alma
y riega tu amor.
Me agrada tanto amarte,
que como hombre me siento
realizado.
Me gusta cuando sonríes,
y me encanta cuando la razón,
soy yo.
Si mis labios no pueden
decirte, te amo,
deseo que mi corazón lo
reitere,
cuantas veces yo respiro.
Apaga la luz… déjate llevar…
mis manos están contigo,
tu piel es la que trasmite
calor,
y la que deja que te invente.
Tu cuerpo es el que recibe
mis besos,
y el que se acerca junto al
mío.
Tu figura, se entrega a mis
delirios de amor,
y la que habla de tus deseos.
Prende la luz… déjate mirar,
¡Que bella eres mi amor ¡…
Orlando Mario Soverchia-
YoAmor
sábado, 25 de mayo de 2024
ESCRITURA
Te desnudo con poemas,
te acaricio con escritos,
te muerdo con los párrafos,
nos amamos entre líneas,
sintiendo lujuria de un texto
y deseamos todo lo escrito.
Muero por pensarte desgarrando mis
instintos.
Te cobijo de amor con mis deseos llorando.
Llorando en la desesperación
con la literatura placentera.
Narrando tus manos en mi cuerpo
y acariciando mi piel, deseándome
como en el primer renglón de este escrito.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor D/R
derechos reservados
viernes, 24 de mayo de 2024
LA
ESCUELA
En un momento me encontré solo,
con una señora que nada hacía pensar que
dos desconocidos tenían que decirse algo
o comentar algo en una reunión de colegio. Ella de ojos claros, de una mirada
sensual, con su ropa ajustada al cuerpo, como dibujado por un artista, marcaban
sus piernas carnosas pero perfectas, su piel trigueña y sus pechos orgullosos
de mostrarse. El pelo negro a la cintura, sus labios pintados de rojo carmesí,
me hicieron pensar en las fantasías de sus deseos. Todo parecía normal,
pero al momento me di cuenta que
estábamos esperando en un punto equivocado, nadie se veía por el patio y
nosotros dos en un aula alejados de la entrada y de la
dirección de la escuela. Con timidez y una sonrisa delicada, le dije…– Disculpa…
¿es aquí la reunión? Me respondió…- No
lo sé, pero no tengo miedo si estoy acompañada, ¿Y vos? ¿No tenés miedo?... Sin
pensar nada, enseguida y por inercia respondí…-No, no, porque estoy bien
acompañado… Y los dos reímos juntos. El sector oscurecía y ninguno dejó o
intentó salir, no decíamos nada y sin querer,
de a ratos nos mirábamos y nos reíamos como dos adolescentes cómplices de algo
y no saber porque. Pasó un tiempo no muy largo y el silencio, era acompañado por el ruido de sus tacos, que
iban y venían, hacia la puerta. Se paró de golpe, me miró fijamente, y muy
sensual preguntó…- ¿Eres casado?... y sorprendido casi tartamudeando le
respondí…-No, si, sí, ¿soy casado y vos?... Volvió a sonreír y me dijo…-
También, pero solo aparentamos… ¿Quieres a tu esposa? Y esa pregunta
condicionaba mi respuesta por un motivo o por el otro, y jugando la intención
dije… -Sí, pero a veces me gusta lo prohibido. No sé qué pasó, como fue, en qué
segundo del momento ocurrió, esta bella mujer, estaba parada frente a mí, casi
tocando su cuerpo con el mío. Miró mis labios como recorriéndolos, y los suyos
mojaron los míos con un beso apasionado interminable. La tomé de la cintura, y
sentí que su lengua pedía permiso en mi boca, mis manos acariciaban sus caderas y ella, respirando muy
profundo se alejó de mí, retrocediendo muy despacio llegó a la puerta, y la
vuelta de llaves me invitó a todo. Lentamente fue despojándose de la ropa, y su
increíble cuerpo estaba ante mí. Llevó su mano entre sus piernas y muy suavemente me mostró
que estaban humedecidas, volvió acercarse muy mansamente, tomó mi mano, mojó
mis dedos en su boca y los llevó a su venus. Sus parpados apretados y su boca
entreabierta de la sensación que sentía por el vaivén que ella agitaba. Tomó mi
cabeza por mis cabellos, y como un zarpazo de pantera, puso mi boca entre los
labios de su vagina. Todo besé y todo saboreé, el perfume de su piel en sus
nalgas y lo húmedo de lo que ella me daba. Al momento sentí una extraña
sensación, cuando mi pantalón, ella lo había bajado con desesperación
arrodillada ante mí y gimiendo como una hembra salvaje. Su mano en mis nalgas
apretándolas con descontrol, mientras sus labios, acariciaban mí pene, cuando
todo lo hacía en su boca. Me pidió, que la haga mía, me imploró lujuria, se
sentó sobre mí, y comenzó a cabalgar para ganar el premio de esa locura de
amor. Retorcía su cintura de atrás para adelante, tomó lo mío con su mano
porque lo quiso por atrás, y los dos desencajados, gritamos sintiendo mi semen
dentro de ella y ella mojándome por terminar con un gran placer.
Orlando Mario
Soverchia-YoAmor D/R
Derechos reservados
jueves, 23 de mayo de 2024
MENTIRA Y PESARES
Nunca te tuve en
mis brazos,
ni tampoco en mi
vida.
Quisiera ser tu
ficción hecha realidad,
y que mi
biografía no fuese crueldad.
Que seas parte de
mi existencia,
sin angustia y
con verdades de amor.
Todo es un clamor
de sentimientos
y exclamación de
pensamientos.
Reniego de lo que
es mi querer incompleto,
Y glorifico mi
corazón por concebir lo que siento.
Llanto en mis
ojos, gritan mi codicia a tu alma,
Labios
temblorosos por especular con tus besos,
Y todo es un
susurrar de imaginación,
Con mis mentiras
y los pesares de pasión.
Orlando Mario
Soverchia- YoAmor
martes, 21 de mayo de 2024
TU TARDE
Esta tarde dulce y tierna, es tu tarde.
Es el momento que yo extraño,
es el movimiento de mi alma que no puedo sacar de mi mente.
Quiero olvidar y pensar que no me ocurre,
que es solo imaginación de los caprichosos sentimientos,
pero el dolor de no verte,
no sentir tu silencio a mi lado,
me hace tonto y frágil a mis sentidos.
Como hago para enfrentar el día sin tu voz,
sin el color de tu imagen,
y no sentirme débil a los deseos de llorar.
Te quiero y te amo tanto… que el corazón
se siente pequeño de tanta ansiedad.
Nadie distrae mis emociones
y las pasiones que he vivido contigo.
Todo es vulgar, complejo y asfixiante con torbellinos de locura.
Siento perderme en la simpleza del querer
y en la complejidad del amor.
Siento que esta tarde que es tuya,
es dueña del amor que tengo contigo.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor
Derechos reservados
martes, 7 de mayo de 2024
TU PLACER Y EL MIO
Abracé tu placer y
tú los míos
Mojaste mis labios
y yo los tuyos
Rosé tu cuerpo
junto al mío
Mis ojos fijos muy
cerca a los tuyos.
Negando que no
eres del todo mía
Me hice dueño de
todas carisias
Tu vos muy suave a
mi oído decía
Que ya era tuyo y
vos eras mía.
Besé tu piel sin
tener final
Recorrí todas las
partes, de ese manjar
Dominante tú
zigzaguear
Para que todo, se
deje extraviar.
Mis manos muy
fuertes, apretaban las tuyas
Decían lo hermoso
lo que me brindabas
Junté más deseos en
ese lugar
Lecho que fue,
volver a soñar.
Tu pelo, el marco
de aquella carita
Gestos movidos,
para no despertar
Cerrando tus ojos,
tu boca entreabierta
Dejaban caer
suspiros, de aquella ofrenda
Tus manos,
mezclaban mi pelo
Murmuraba tu nombre
y tú el mío
Sentía muy suave todo lo tuyo
Mojados los
cuerpos, eran solo uno
Delirios revueltos
con muchos quejidos
Tu cintura,
danzaba entre mis brazos,
Vaivenes, de los
cuerpos juntos
Caricias y más
caricias, pertenecían a los dos
Llegaba el final,
que no queríamos
Mire tu cuerpo
envuelto en calor
Reposé mis manos
en tu pecho
Y solo fue decir, tu
placer y el mío.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor
lunes, 6 de mayo de 2024
VEN
Ven,
bella mujer, ven.
Ven
solo unos minutos,
con
tu ilusión de niña adolescente.
De
amor intenso y ternura penetrante
incrustada en tu belleza.
Ven,
quiero decirte que te amo...
Y
te daré mi virgen amor…
Ven,
porque deseo que estés en mi corazón.
Tu
imagen de inocencia,
lleva
mis pecados a instintos incontrolables.
Ven,
solo necesito sentirte a mi lado,
y
delinear la pasión que tienes en tu cuerpo.
No
me digas que no, solo ven…
Porque
el delirio de tu belleza,
manipula
mis sentidos, provocando mis deseos.
Codicia
tortuosa para mis sentimientos,
pero
celestial para mi alma.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor
viernes, 19 de abril de 2024
Atardecer...
Estoy erguido y desolado, ante este día mutilado,
No sabiendo que hacer o donde volcar mis penas.
Siento mi alma solitaria y extraviada,
Mirando nada y todo, recuesto mis pensamientos.
Descansa la imaginación en la lejanía de un horizonte apacible,
Me relajo mansamente confesando sentimientos magros.
Mi mente recorre el pasado y mi corazón extraña lo amado.
Se entrecorta la mirada entre árboles remolones,
Danzando suavemente por los mimos de una tenue brisa.
Los pájaros cantan sus sentimientos,
Trayéndome a mí aquellos momentos.
El crepúsculo acariciando el final,
Dejándome solo y abandonado.
Grito mi silencio y nadie lo
escucha,
Canto mi tristeza aburriendo la audiencia.
Lentos y perezosos corretean mis sueños
Recostados en vagas esperanzas.
Sintiéndome dueño de amantes nostalgias.
Juegan mis fantasías en aquella lejanía,
Revolcando angustias en una bruma de suave llovizna.
El día termina, dando vueltas
en mi destino evoco lo vivido.
Eludo el presente y alejo el futuro,
Cuando acongojo a este atardecer
injusto.
Deseo ser libre en la penumbra de esta tarde envejecida,
Y sentir en mi rostro caricias de un creciente día.
Los deseos y vergüenzas se abrazan sin razonar,
Cuando el delirio de mi imaginación cae rendido
En este atormentado atardecer pasional.
Orlando Mario Soverchia- YoAmor

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