domingo, 3 de julio de 2016


OJITOS DE AMOR

El tiempo había llegado, un día gris con lluvia, pero hermoso,
La adrenalina al máximo, nervios, pensativo por lo que decir,
Adolecente en todo lo que estaba viviendo y lo que ocurría en mí,
Llegué, todavía no estaba fuera de su casa, la esperaba como un novio en el altar,
Y ocurrió, su figura imperfecta pero bella, adornó ese lugar,
Caminaba sonriente, nervioso, ella mostraba una sonrisa pícara y compradora,
Que ironía, antes de vernos era ella la que tenía vergüenza y ese momento me fue difícil,
Nos acercamos, nos abrazamos muy fuertemente, un beso muy cálido,
Su perfume de su piel bloqueó mis sentidos, ella había pateado el tablero de mis días,
El instante fue  rápido y especial porque no quería soltarla, apretarla en mis brazos,
Entré en su vida, nos miramos sin decirnos nada, solo sonrisas de juventud,
Recorrí su tez sonrojada, sus anteojos, hacían un marco perfecto para su cara,
Viajé sobre ella, gestos, palabras, su forma de pararse,
Observaba como movía las cejas de lo que decía o me explicaba,  me gustaba,
Narraba su vida, cada segundo me hacía sentir un tonto, pero disfrutaba,
Pasaron las horas y sin darnos cuenta, el tiempo nos cobijaba de ilusiones,
No aguanté más, mis manos suavemente en su mejilla, acercaron esos labios carnosos,
Mordí su boca muy suavemente, mi pensamiento corría de un lado a otro,
Nos entregamos muy dulcemente,  nuestros ojos cerrados, nos narraba placer,
No nos dijimos nada, solo un, no puedo creer… y risas,
Todo estaba decidido, los dos esperábamos ese momento, y sucedió,
Todo fue, ternura, comprensión, los cuerpos se entendieron a la perfección,
Sus manos la sentía en mi espalda, las mías, recorría sus piernas,
Hice el molde de esa belleza que había llegado a mis sentidos,
Nos amamos una y otras vez, la mañana nos alcanzó para mostrarnos a los dos,
Sentí que estaba bien, me di cuenta que no podía dejarla, la quería conmigo.
Besos y besos, era el único diálogo que flotaba en ese último momento,
Y esos ojitos de amor, entraron sin pedir permiso, para quedarse en mi alma.


Orlando Mario Soverchia- YoAmor
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