miércoles, 18 de mayo de 2016

DESAYUNANDO UN AMOR

Hoy, en esta madrugada despertó mi vida el sueño,
Sentí la sensación tan difícil de explicar, pero muy clara en sentir,
Saque toda mi existencia de su lado, nuestra cama,
La miré contento, la miraba triste, la sentí muy lejos,
Preparé nuestro café de siempre, de nuestro momento de charla,
De espalda a su figura, sentí los pasos entrecortados, por su despertar,
Miré su belleza, contemple su pelo, observaba sus ojos, sentí mil deseos,
Sonrió muy amable, estiró su mano y deje su café, que se lo acerque,
Mi sorbo, fue la pausa de mi interrogatorio, de dudas que no comprendía,
Pregunté, que le estaba pasando, respondió muy tranquila…  nada solo cansada,
Insistí nuevamente… te siento distante… te veo muy sería con tus respuestas,
Insegura cuando me hablas… fastidiosa cuando te beso… molesta de mis caricias,
Movió su cabeza de un lado a otro sin palabra alguna, mirando su taza,
Volví a mis dudas preguntando… hay alguien en tu vida!…
Si hay un hombre quien ocupa tus pensamientos, o un amor que me aleja de ti,
Te pido simplemente, no lo ocultes, no importa la realidad,
Resistió el sorbo, cerró los ojos y cuando lo volvió abrir…
Lágrimas sin entender, regaban su cara, brillaban entre sacudidas,
Miró fijamente sus manos temblorosas, yo no lo había notado,
Sentí miedo y angustia, saboree el engaño confeso, resigné mi dolor,
Cuando una vos entrecortada y abandonada, llenaron mis oídos de no entender,
Te digo que sí, hay otro amor, imposible de que lo cambie, no quiero que eso pase,
En un instante imagine su figura de hombre bello imposible de alcanzar,
Los imaginé juntos en un lecho de amor, perdidos y lujuriosos,
Tuve la pintura de dos cuerpos desnudos retorcidos del placer,
Cuando solo fue mi intento en preguntar, que fue lo que te ha dado él,
Y como nunca imaginé escuchar, de aquella esplendida mujer,
Que ese amor, que tenía en su corazón y que nunca dejaría de amar,
Fue el desayuno de un amor, por una mujer.



Orlando Mario Soverchia- YoAmor
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